sábado, 3 de noviembre de 2007

El procesamiento de los sonidos en los niños disléxicos es distinto al de los lectores normales

Algunos niños con dislexia tienen dificultad para la lectura porque sus conexiones en el cerebro no son las adecuadas para procesar rápidamente los sonidos, según un estudio realizado por Resonancia Magnética funcional que se publica este mes en el Journal Restorative Neurology and Neuroscience. La idea de que en la dislexia pueda haber un problema de procesamiento del sonido fue presentado por Paula Tallal, PhD, de la Universidad de Rutgers en el decenio de 1970, pero nunca se había probado el uso de imágenes cerebrales funcionales para comprobarlo. Según Nadine Gaab, PhD, del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva en el Hospital Infantil de Boston y primer autor del estudio, este hallazgo puede algún día ayudar a los médicos a diagnosticar la dislexia incluso antes del comienzo de la lectura, y sugiere nuevas formas de tratamiento de la dislexia.
Los autores utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional para examinar la forma en que el cerebro de niños con dislexia entre 9 y 12 años frente al de los lectores normales, responde a los sonidos, antes y después de usar el software educativo llamado Fast ForWord Idioma, diseñado en parte por Tallal, un coautor del estudio. Los ejercicios consisten en ir escuchando sonidos, inicialmente muy simples, que van siendo modificados de forma que se van acelerando y complicando durante todo el proceso.
Los ejercicios repetitivos parecen renovar las conexiones cerebrales de los niños disléxicos. Después de ocho semanas de sesiones diarias (cerca de 60 horas en total) sus cerebros respondieron de forma similar al patrón típico de los lectores normales en relación a la tramitación rápida de los sonidos y la mejora de su lectura. Lo que no está claro en este estudio, sin embargo, es si esa mejora dura más allá de un par de semanas, ya que el seguimiento no fue efectuado.



El punteado amarillo indica áreas del cerebro que responden a rápidos cambios de los sonidos frente a los otros sonidos que cambian de forma más lenta. Los lectores normales (Imagen A) usan 11 áreas del cerebro cuando procesan estos rápidos sonidos. Por el contrario, niños con dislexia (Imagen B) no muestran esas diferencias; usan las mismas áreas del cerebro para el procesamiento de ambos tipos de sonidos: de rápido cambio y de cambio lento (Imagen por cortesía del Children's Hospital de Boston).

Más información, en inglés, aquí.

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1 Comments:

At 10:05 a. m., Anonymous Anónimo said...

Me gustaria preguntaros si este estdio tiene algo que ver con el Metodo Berard?.Me han enviado algo sobre esta terapia pero queria saber si existen estudios serios sobre su verdadera utilidad.

 

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